La acupuntura es una técnica milenaria China que usa pequeñas agujas para estimular puntos energéticos del cuerpo y con eso sanar malestares físicos, emocionales y mentales.


La acupuntura como medicina milenaria china

Aunque no existen datos exactos de su origen, se cree que la acupuntura se remonta al año 100 a. C. Sin embargo, hay quienes aseguran que su práctica es aún más antigua. A través de los siglos se extendió por el continente asiático. Con el tiempo, en occidente, de manera muy puntual, se popularizó durante el siglo XX. 

Según la inclinación política o cultural de cada región del mundo, esta disciplina milenaria ha gozado de menor o mayor credibilidad y aceptación por parte de la sociedad.

La acupuntura conecta todos los puntos del cuerpo

La acupuntura parte de la premisa de que los seres humanos somos un todo. Cada parte del cuerpo está  vinculado a la red de información de todo el organismo. A lo largo del mismo fluyen meridianos, que básicamente son circuitos de energía. Se encargan de equilibrar la vida en cada uno de los sistemas, aparatos y órganos.

Una sola célula del cuerpo está conectada con todas las demás; una red de circuitos perfectamente bien comunicados. Basta estimular un pequeño punto en la espalda para enviar un impulso nervioso al cerebro. En consecuencia, la señal puede viajar al resto del cuerpo o a un área en específico.

Consiste en la colocación de agujas metálicas muy delgadas sobre ciertos puntos de la piel. Se insertan con mucha delicadeza, de modo que prácticamente no se siente cuando penetran el cuerpo. Una vez dentro, pueden ser manipuladas de forma manual o mediante impulsos eléctricos.

La acupuntura puede resolver cualquier molestia física o emocional

En ocasiones la persona consulta al especialista acupuntor por un dolor en particular. Sin embargo, el experto puede descubrir que la verdadera causa de la molestia se encontraba en otro lado. Por ejemplo, quizá lo que parecía ser un dolor crónico de los tendones del hombro, estaba directamente relacionado con el hígado.

A veces también se pueden resolver cuestiones emocionales que se manifiestan con problemas físicos. La idea es tratar la causa, no sólo los síntomas y devolverle al organismo su equilibrio natural. 

Cuando el acupuntor introduce las agujas al cuerpo prácticamente no existe dolor, de hecho casi no se siente, pues son tan delgadas que se toleran perfectamente.

Beneficios:

  • Al trabajar directamente sobre el sistema nervioso y sus múltiples conexiones, la acupuntura se encarga de aliviar el dolor crónico. También el dolor muscular, articular o de cualquier otra índole que se presente incluso una sola vez.
  • Reduce el estrés y la fatiga.  Se trabaja sobre el cuerpo como un todo, de modo que al aliviar dolores o problemas específicos, todo el organismo se beneficia y se logra relajar.
  • Equilibra el sistema endócrino porque las glándulas se encargan de enviar información química a todo el cuerpo y la acupuntura puede lograr que las que funcionaban mal o de forma poco óptima alcancen su máximo potencial.
  • En el caso de las mujeres, la acupuntura logra la aminoración de los bochornos de la menopausia. Incluso en ocasiones se recomienda para evitar los suplementos hormonales.
  • Al mejorar la calidad del sueño, reducir el estrés y mejorar la calidad de salud del organismo, el sistema  inmunológico también se beneficia.
  • Durante las sesiones es posible reducir la frecuencia y la intensidad de las migrañas, ya que se estimulan los circuitos encargados de detonar el dolor.